Revista especializada en delincuencia

Quebrantar, esa es la cuestión

In Contextualización on mayo 25, 2012 at 4:08 am
César Ponce (Hoppes nº9)

Dictar una orden de alejamiento es un procedimiento sencillo, al contrario que su cumplimiento. A menudo se vulneran, ya sea por parte del acusado, la víctima, o incluso por ambas partes. Como indica Adolfo Alonso (abogado de familia) “el problema es que no sólo se aleja a las personas sino que se aleja a la vida real y a los problemas prácticos de las relaciones familiares”. Por eso son frecuentes los quebrantamientos de este tipo de condena, muchas veces sin consciencia por las partes de que se comete un delito penal.

En la mayoría de casos es el condenado el que se salta el procedimiento: El pasado viernes fue detenido en Castellón un hombre de 33 años por acercarse a su ex pareja sin tener en cuenta la medida de alejamiento impuesta y entablando una fuerte discusión con ella; otro caso reciente (Marzo 2012) se produjo en Euskadi, donde tres hombres fueron detenidos por quebrantamiento de medidas cautelares, uno de ellos implicado en un delito de violencia de género; en Enero de este mismo año un varón fue localizado en Almería en plena agresión a una mujer, vulnerando hasta dos órdenes de alejamiento impuestas por el juzgado de violencia y otra por el juzgado de instrucción; un ejemplo más llamativo por la juventud del implicado (17 años) se produjo en Gijón (Marzo 2012). El joven ingresó en prisión tras ser visto con su ex novia y contar con hasta diez denuncias previas por malos tratos; en Abril de este mismo año fue detenido en Santa Cruz de Tenerife un hombre por abordar a su ex pareja, sustraerle el teléfono móvil y merodear el colegio del hijo de la víctima; también en la isla canaria se produjo a final del año pasado una detención por un doble quebrantamiento de orden de alejamiento, en este caso por parte de un varón ecuatoriano de 32 años que además fue protagonista de un altercado público.

Innumerables casos demuestran el quebrantamiento habitual de órdenes de alejamiento

Los casos más llamativos son los que el acercamiento viene motivado por un acuerdo entre ambas partes, desconocedoras de las posibles consecuencias: un hombre fue sancionado con seis meses de prisión simplemente por pasear con su ex pareja teniendo interpuesta una orden de alejamiento. El acusado no pudo librarse de la cárcel a pesar de que la víctima solicitara la retirada de la orden; otros dos jóvenes fueron detenidos cuando se escondían entre unos cubos de basura para evitar ser vistos por agentes de la policía. En este caso la prohibición de acercamiento (500 metros) era compartida por ambos.

Incluso hay situaciones en las que el implicado se convierte en sensación pública debido a su tremendo historial delictivo; es el caso de Alfonso (pirulo para los amigos), joven de Ourense seguidor del grupo infantil 3+2 y con un firme sueño de pitar algún día en primera división. Su rocambolesca historia esconde 13 órdenes de alejamiento por intentar captar con fines pedófilos a dos menores.

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  1. […] día se suceden nuevos quebrantamientos de órdenes de alejamiento. En la mayoría de casos es el condenado el que rompe la barrera marcada, pero también hay […]

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