Revista especializada en delincuencia

Las chicas no son tan guerreras

In Módulo femenino on enero 28, 2012 at 10:00 am
CÉSAR PONCE (Hoppes nº9)

De los centros escolares salen más delincuentes potenciales chicos que chicas. Las diferencias siguen siendo considerables a pesar de algunos vaticinios que apuntaban lo contrario.

El enorme barullo llama la atención de Mª José Puigcerber. Un cerco de gritos y palmas confina a las dos muchachas, enzarzadas en una pelea en la que les va la vida. La feminidad de sus cuerpos todavía por desarrollar se amaga tras un instinto combativo que casi imposibilita la idea de separarlas. La voz y el gesto de la orientadora social del IES Virgen del Remedio aún se marchitan al recordar el reciente episodio. También dos alumnas protagonizaron una riña similar en el IES Leonardo Da Vinci. Leandro Oseguera, psicopedagogo del centro desde 1989, recuerda la histeria vivida y los mechones de pelo arrancados en las manos de las gladiadoras. Casos como estos con protagonismo femenino ocurren en entornos escolares, pero no suponen una tendencia preocupante en relación a los que afectan al sexo opuesto.

Ellos siguen siendo más protagonistas

La delincuencia femenina carece de trayectoria histórica. Apenas se le considera fenómeno independiente, y su mínima incidencia en relación con la masculina le minimiza como ámbito de estudio. Mª Dolores Serrano Tárraga, profesora de Derecho y Criminología en la UNED,  es de las pocas que ha profundizado en la materia: “Las chicas comienzan a cometer delitos más tarde que los chicos y sus carreras delictivas son mas cortas. Al representar una cifra tan pequeña el estudio se limita a comparar con la delincuencia masculina y buscar el motivo de desigualdad”

A raíz del Movimiento de Liberación de la mujer, algunos autores vaticinaron un incremento de la conflictividad femenina. La incorporación de la mujer al mundo laboral o el menor control familiar son algunos de los factores citados por Mª Dolores Serrano como capaces de igualar las cifras de delincuencia entre sexos. “La mujer dispone de más oportunidades y eso abre el abanico. Antes sus delitos se limitaban al ámbito doméstico (abortos, infanticidios…)”, afirma la profesora, secundada por Carlos Velázquez, doctor en Derecho: “La tendencia se iguala en pequeños hurtos o delitos contra el patrimonio”. Sin embargo ambos coinciden en que no se ha producido el cambio de rol esperado. Aunque se perciba una mayor implicación de la mujer en actos delictivos, los datos de detenciones, reclusiones (sólo diez de cada cien reclusos son mujeres), faltas o infracciones siguen manifestando una enorme diferencia respecto al hombre. La delincuencia femenina por ahora puede seguir considerándose escasa.

Velázquez apunta que “cuanto antes broten conductas antisociales, más posibilidades habrá de que un sujeto se convierta en delincuente habitual”. Es por ello que el entorno escolar es de los primeros ámbitos de actuación y análisis. Con esa motivación realizó Ildefonso Hernández, catedrático de Medicina Preventiva y salud pública de la Universidad Miguel Hernández de Elche, un estudio que analizaba el grado de hostilidad de los escolares alicantinos. “A pesar de ser prematuro y necesitar un mayor seguimiento para extraer conclusiones representativas”, avisa Hernández, los resultados fueron reveladores al triplicar las conductas violentas de los chicos a las de las chicas.

 

Ruido de fondo

Mª José Puigcerber y Leandro Oseguera trabajan en centros escolares desde 1989. En 23 años de experiencia han presenciado numerosos planes educativos, lidiado con multitud de alumnos y asistido a casos particulares de diversa índole. El optimismo del psicopedagogo del IES LDV sobre la evolución de la delincuencia en el centro contrasta con la mayor alarma que transmite la orientadora social del IES VDR. Oseguera asegura la existencia de mucho “ruido de fondo”, en referencia a “pequeños conflictos habituales de la edad”, pero también remarca un descenso en las conductas graves, especialmente en los últimos años. Puigcerber, por el contrario, manifiesta el reciente aumento de comportamientos antisociales de los jóvenes, acompañando el testimonio con su mirada consumida. Ambos sí coinciden al no apreciar un cambio notable en las conductas de las chicas.

La delincuencia femenina se mantiene lejos de la masculina

Según Oseguera los chicos resuelven los conflictos con arrogancia y chulería, mientras las chicas buscan la protección del grupo de amigas. “Ellas pueden llegar a ser más despreciativas, pero no agresivas. En contrapartida también son más dependientes en caso de enfrentamiento, y se resienten en mayor medida”, sentencia. Para Puigcerber las chicas “son más tranquilas y mejores estudiantes, a la vez que menos contestonas y problemáticas”.

Carlos Velázquez también ha investigado las pautas psicológicas que diferencian a ambos sexos en la comisión de delitos. Para el profesor de Derecho de la UNED las chicas actúan de forma más pausada y razonada que los chicos: “Ellas son más de mandar correos electrónicos, desprestigiar o humillar. A ellos les diferencia el componente físico y la mayor impulsividad que les hace más violentos”. Mª Dolores Serrano igualmente desliza diferencias de proceder entre sexos que se reflejan en los datos de delincuencia: “Las chicas tienen una moral más firme y acusada que los chicos. Ese factor les hace buscar vías alternativas en caso de conflicto”. Para la profesora de Derecho y Criminología de la UNED ellas “huyen en mayor medida del delito pero son más propensas a otros mecanismos de frustración como la depresión, las drogas o el alcohol.”

Leandro Oseguera recibe con afable naturalidad a los dos alumnos en su despacho. Ella se muestra más receptiva y atenta a la suave riña de su educador. Él parece inquieto y agitado, con un tono de voz más fanfarrón. Tras un rápido intercambio de impresiones el resentimiento de ambos disminuye. “No creo que sean futuros delincuentes”, afirma el psicopedagogo en tono cariñoso. Podrían llegar a serlo ambos, pero él sigue teniendo más probabilidades.

Despieces y artículos de contextualización

La delincuencia femenina como fenómeno marginal / Un fenómeno construido a partir de casos concretos / Datos sobre delincuencia juvenil femenina

Audios

Ildefonso Hernández / Carlos Velázquez / Mª Dolores Serrano / Mª José Puigcerber / Leandro Oseguera

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: